Un año en la cárcel, sin juicio, sin comunicación con su familia y sus abogados. Nunca han presentado pruebas contra él. Es pura venganza contra un constitucionalista que no se calló cada vez que Bukele violó la Constitución. Contra un colega columnista en El Diairio de Hoy que en sus análisis desnudó la dictadura. Sus colegas y lectores decimos: ¡Libertad para Quique!