
%206.03.44%E2%80%AFp.m..png)
El economista venezolano Ricardo Hausmann plantea que es urgente que Estados Unidos, como tutor del gobierno chavista venezolano, defina una clara agenda para la transición a la democracia. Al no hacer esto, no se llegará ni a la recuperación económica ni a la democracia.
Aquí sus principales argumentos:
Cuando se le preguntó cuándo los venezolanos podrían votar por nuevos dirigentes, Trump descartó la premisa de plano. “No podrían celebrar elecciones”, insistió. “Hoy por hoy no sabrían cómo llevar a cabo una elección”.
*
Para los venezolanos dentro y fuera del país, la retórica de Trump es profundamente inquietante. Sugiere que la democracia no es más que una fachada para controlar la riqueza petrolera de Venezuela. La “estabilización” y la “recuperación” no tienen una meta clara; pueden prolongarse indefinidamente. Y si las elecciones se posponen ad aeternum, es posible que nunca se celebren.
*
El retraso no es neutral. Le da tiempo al régimen a consolidar su poder, reformular las reglas, intimidar a sus oponentes y normalizar la idea de que la democracia es un privilegio que se concederá más adelante, una vez que las autoridades decidan que el país está “listo”. Mientras tanto, la dictadura conserva su poder y se sigue enriqueciendo.
*
Hoy mismo debe anunciarse la fecha de las elecciones para que haya un calendario claro de reformas y se afiancen las expectativas de la sociedad. Las elecciones requieren reglas y seguridad, no una economía perfecta.
%205.58.02%E2%80%AFp.m..png)