
En honor a Don Billy, Guillermo Sol Bang, quien falleció el 1 de abril, vuelvo a publicar una columna que en 2018 escribí sobre las campañas de desinformación y persecución penal que lanzaron contra él: “La trampa de los corruptos a los decentes”.
En el contexto del juicio contra él, hice una serie de entrevistas a Don Billy sobre la reforma eléctrica que hizo como presidente de la CEL y sobre el auge de la energía geotérmica, debido a la alianza estratégica con la empresa estatal italiana de energía. Ambos temas eran sujetos de las acusaciones contra Don Billy. En estas conversaciones no solo me convencí de que estaba frente a un hombre decente, honesto y combativo, sino surgió una fuerte amistad entre el cofundador de ARENA y el exguerrillero de izquierda.
Para mi, Billy era el uno de los últimos caballeros de la política salvadoreña, igual que Don Tony, el exministro de Agricultura Antonio Cabrales, a quien conocí cuando fue presidente de FUSADES, y con quien en 2012 fundamos la Fundación Humanitaria para dar sustento al proceso de reducción de la violencia del 2012. Ambos murieron cuando yo ya estaba en el exilio y no podía despedirme de ellos. Dejan un vacio en un país que con tanta urgencia necesita de líderes decentes, honestos y créibles.
Durante años, solíamos a desayunar juntos los sábados en el Deportivo para hablar de todo: la política, por supuesto; de amigos y enemigos comunes; de nuestras familias; de nuestos perros. Un gran conversador....
En el último mensaje que me envió don Billy con su nieto Johnny Wright have tal vez un año, dijo que lo único que quería es cumplir los 100 años. Casi lo logró. Murió con 98 años.
Paolo Luers, 2 abril 2026
(Sobre la accidentada vida de don Billy, vea la nota que le dedica el El Diario de Hoy)
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Carta a Billy Sol Bang: La trampa de los corruptos a los decentes
De Paolo Luers; publicado el 26 de enero 2018 en EL DIARIO DE HOY
Estimado Billy:

Pensaba que ya había dicho todo para expresarte mi respeto y cariño. Por ejemplo en una columna que publiqué en noviembre del año pasado: “Batalla Ganada”, comentando el segundo libro que publicaste, “Historia de una Infamia”. Pero el jueves pasado participé en el lanzamiento público de este libro – y resulta que queda mucho por decir.
Primero una queja: Me hiciste llorar. No fui el único que tuvo que batallar con sus lágrimas cuando vos hablaste. No por lástima. Lo que provocaste en tu discurso en el Museo de Arte Moderno fue ánimo. Ánimo de dignidad combativa, pero también de humildad y perdón, de alguien, a quien sus enemigos han aplicado, en varias ocasiones de su vida, la más cruel venganza: expropiación, balas, secuestro, y una mal intencionada persecución jurídica. Y vos exigiendo nada más y nada menos que la verdad, sin ánimo de venganza. De todos modos, los que te persiguieron ya están pagando: Luis Martínez y Saca en Mariona, Funes en un vergonzoso exilio, el FMLN ante una merecida derrota electoral.

Hablemos de la verdad
Me tocó el honor de participar, en el mismo evento, en un conversatorio para hablar del caso infame con el cual te querían destruir. Y me di cuenta que aunque la verdad es tan obvia, todavía estamos lejos de lograr desarmar la poderosa narrativa que Saca, Funes, el FMLN y el fiscal general Martínez han construido sobre la traición a la patria, de la cual te acusaron en su campaña de desprestigio.
Es obvio que los que traicionaron el interés nacional, no fueron vos y los otros 20 ex funcionarios que construyeron una política energética exitosa, sino sus acusadores, quienes convirtieron la CEL y la Geotérmica en su botín de corrupción. Pero aun luego de que ustedes quedaron absueltos y sus acusadores condenados, muchos siguen creyendo que algo terrible hicieron ustedes. Los corruptos han logrado que la gente crea

que todos los políticos y funcionarios son corruptos. Saca, Funes y Martínez ya podrán comprobar su inocencia, pero lograron crear la percepción popular que todos los demás también son ladrones.
Si la gente ya no cree en nadie, esto da al traste con la credibilidad de la política y del servicio público, cuando más necesitamos buenos políticos y funcionarios para salir del hoy donde los corruptos nos han hundido. Si no logramos desmontar esta trampa populista, los más pícaros y sinvergüenzas van a prevalecer…
Por esto es importante establecer la verdad en un caso tan emblemático como el tuyo, hasta que la gente entienda que fue una trampa que los corruptos tendieron a la gente decente y recta. Te pueden criticar por tus convicciones de empresario y arenero. Esto es parte legítima del debate político. Pero nadie te puede cuestionar como servidor público y como hombre. De esta generación de caballeros, que encima del mierderío político y humano han dado dignidad al servicio público, ya quedan pocos. Y no hay que permitir que los corruptos los logren enlodar para conseguir su objetivo: crear un vacío moral, en el cual todo se vale.
No hemos ganado esta batalla, falta mucho que hacer y decir, pero tu libro y tu discurso, que pronto difundiremos en video, son poderosas armas para seguir en esta lucha.
Gracias, Billy.
Te saluda
