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May 4, 2026

Carta a Nayib Bukele, el gobernante que no tiene con quien discutir . De Paolo Luers

El intento, seguramente en vano, de hacer racionar a un hombre que no funciona con racionalidad. Pero las casas tienen que decirse.

Carta a Nayib Bukele, el gobernante que no tiene con quien discutir

De Paolo Luers, 5 de mayo 2026 / sitio paololuers.com

Ciudadano Nayib Bukele:

A veces me pregunto si usted no tiene a ningún asesor que se atreva a darle consejos que van contra corriente y podrían corregir políticas y comportamientos suyos. Es obvio que quienes lo rodean en el gabinete no se atreven a hacerle propuestas que usted podría entender como crítica. Mucho menos en el partido o en la Asamblea. Está rodeado de yes-men que tienen miedo de decir algo diferente a lo que usted espera. Es lo peor que puede pasar a un gobernante. Bueno, más bien es lo peor para los gobernados que sufren las malas decisiones que toma un gobernante que no tiene con quien discutir.

Me imagino que los únicos que se atreven a discutir con usted son sus hermanos y su esposa. ¿Pero lo harán realmente para obligarlo a considerar otras opciones y con valor de contradecirle, sabiendo que se va a molestar?

¿A qué me refiero? Un ejemplo: ¿Será que realmente nadie en su entorno político y familiar se ha atrevido a decirle que fue un error mandar a encarcelar a una persona como Ruth López? ¿Nadie de sus asesores le ha dicho que el capital político de Ruth López crece con cada uno de los 348 días que pasa en la cárcel y que personas en todo el mundo -y también en El Salvador- piden su liberación? ¿Nadie de ustedes sabe distinguir entre las figuras políticas del pasado que ustedes han logrado pintar como los culpables de todos los males que aquejan al país y su pueblo – y personas como Ruth López que saben relacionarse con la sed que tiene el pueblo de justicia y de un país libre de corrupción?

Si usted está tan seguro del inamovible apoyo que tiene del pueblo salvadoreño y tan seguro de su visión del país y su futuro, ¿no se le ha cruzado por la cabeza que una persona como Ruth López le es más peligrosa en la cárcel, como víctima, que en libertad? Bajo regímenes autoritarios, muchas veces los liderazgos democráticos nacen de la represión que han sufrido. Lo que Putin hizo sufrir al disidente y opositor Alekséi Navalni en las cárceles y en los campos de concentración rusos lo convirtió en una figura tan grande, tan peligrosa que al final tuvo que mandar a asesinarlo. ¿Quiere correr este riesgo? En Bielorrusia, en Irán, en Venezuela, las figuras que se han convertido en símbolos de la resistencia nacieron en las cárceles.

¿Es necesario para un gobernante que tiene el poder tan consolidado como usted mantener encarcelada, bajo acusaciones que a nadie convencen, a Ruth López y numerosos otros prisioneros políticos? No es racional. Son decisiones que no surgen de manera racional sino de la soberbia y de la venganza. Pero no hay nadie en su entorno que se atreva a decirle esto. Y que lo diga alguien como yo, considerado enemigo del Estado, obviamente no tendrá efecto. Ni siquiera lo hará pensar antes de seguir con esta política intransigente contra cualquier forma de disidencia.

No me diga que en El Salvador nadie está preso por decisión suya, que estas son decisiones autónomas de la fiscalía y de la justicia. Nadie le cree esto. Tampoco coincide con esta imagen de todopoderoso que usted mismo se ha construido. Usted se proyecta como todopoderoso (y lo es) y de sabio sabelotodo (lo que no es).

Si tuviera la mitad de seguridad en sí mismo de lo que nos quiere proyectar, mañana daría la orden de sacar a Ruth López y otros presos políticos de la cárcel e instruiría a su fiscal general para liberar a los miles de detenidos arbitrariamente bajo el estado de excepción – a todos contra los cuales la fiscalía no tiene pruebas. Y no me diga esta paja que le estoy pidiendo que libere a todos los pandilleros. Libere a los que han tenido la mala suerte de estar en el lugar equivocado (en los barrios pobres) y terminaron, algunos ya por 4 años, en las cárceles. Todos ellos tienen familias, hijos, madres, amigos que usted los hace sentirse excluidos y estigmatizados. ¿Realmente usted no tiene a nadie quien se atreva a decirle que de esta manera está creando una masa inconforme con potencial opositor o incluso de radicalización, una bomba de tiempo? ¿Qué piensa usted va a ser de los hijos y nietos de miles de personas presas que ellos consideran víctimas inocentes del Estado?

Usted ha decidido gobernar contra los pobres. Sé que es en vano apelar a su racionalidad, mucho menos a su decencia o empatía. Pero las cosas por lo menos hay que decirlas.

Sin más que agregar,

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