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March 10, 2026

Carta a Nayib Bukele: Humillado, pero aplaudiendo

Nayib Bukele ratificó, junto a otros 11 presidentes latinoamericanos, la doctrina Donroe de Trump, la doctrina del ‘patio trasero’.

"Usted, ciudadano Bukele, está feliz de que Trump le haya dado una tribuna internacional. Piensa que ahora es, junto a Trump, el líder de esta nueva alianza militar. Siga soñando... Una pregunta: ¿Qué hará cuando a Trump  lo saquen de la Casa Blanca, lo más tarde en las elecciones de 2028? ¿Jugar a geopolítica con Javier Milei, Antonio Kast y otros trogloditas?"

Ciudadano presidente:

“No somos ‘patio trasero’ de nadie”, tuiteó usted el 20 de septiembre de 2021. Y agregó: “Veo que hay algunas personas que les molestó este tuit. Sumamente extraño. O sea, ¿deberemos ser el ‘patio trasero’ de alguien? Tengan un poquito de dignidad.”

Bueno, esto fue cuando en Washington gobernaba Joe Biden y usted estaba harto de los regaños que recibió de este presidente demócrata por desmontar el Estado de Derecho con independencia judicial.

Ahora, Donald Trump está de regreso en la Casa Blanca y en vez de regañarlo lo aplaude por su reelección inconstitucional y sus 48 meses continuos del régimen de excepción - y usted se siente orgulloso de presidir sobre el patio trasero favorito de Estados Unidos.

Así lo expresó usted en el hotel Trump National Miami en Doral, Florida, donde junto con otros 11 presidentes latinoamericanos (más un presidente electo), celebraron la cumbre del ‘Escudo de las Américas’. Este último invento de Trump es, según él, una “nueva coalición militar” para enfrentar el crimen organizado.

En esta cumbre, vimos escenas obscenas: el presidente de Honduras se inclinó ante Trump [MOU1] para besarle el anillo. El presidente de Panamá escuchó en silencio cuando Trump reiteró que no estaba de acuerdo con que Estados Unidos hubiera devuelto el canal a Panamá. Y usted aplaudió cuando Trump ratificó la ‘Doctrina Donroe’, que establece que todas las Américas son zona de dominio exclusivo de Estados Unidos. O sea, patio trasero. Mejor no pronuncie más la palabra ‘dignidad’...

El bufón de su corte Félix Ulloa inmediatamente expresó al mundo lo siguiente: “Nos alegra que estén reinstaurando la doctrina Monroe”. Esto es tan absurdo como un vicepresidente de un país africano diciendo que le gustaría que se reanudaran el colonialismo y el tráfico de esclavos.

Aunque la cumbre de Doral, en la cual por cierto nadie aparte de Trump y Rubio tuvo derecho de hablar, pareció una payasada, bromas aparte: el hecho de que 12 gobernantes de América Latina ratificaron voluntariamente una doctrina que otorga a Estados Unidos el derecho de proteger, con las medidas que sean necesarias, su monopolio de intervención extranjera en América Latina, es asunto serio y peligroso. Como muestra un botón: paralelamente a la cumbre del Escudo de las Américas, se celebró, también en Doral, a unos dos kilómetros de distancia, una reunión en el Southcom (el Comando Sur de Estados Unidos), responsable de todas las operaciones en América Latina y el Caribe (excepto México). En esta reunión paralela, los ministros de Defensa de 18 países de la región ratificaron la creación de una alianza militar bajo la coordinación de Estados Unidos para combatir el crimen organizado.

Esta ya es cosa mayor, con implicaciones que no han sido discutidas en los países participantes. Significa la ratificación de la militarización de la seguridad, incluida la seguridad pública de cada país. Ratifica la intervención militar directa de Estados Unidos. Y obviamente, este bloque militar bajo el mando de Estados Unidos afecta también a México, Colombia y Brasil, los principales poderes latinoamericanos, que no fueron invitados a ninguna de las dos reuniones paralelas. Además, queda claro que lo que Trump y sus lugartenientes, Marco Rubio y Nayib Bukele, están armando es un bloque de alineación ideológica. Sólo los gobiernos de derecha afines a Trump fueron invitados y están formando un bloque que se enfrentará a los países que no aceptan ni la Doctrina Monroe original ni la versión Donroe de Trump, que establece el dominio de Estados Unidos sobre el continente y sus asuntos de seguridad.

La cumbre de los presidentes tuvo una sola misión: ratificar lo que en el Southcom, detrás de puertas blindadas, estaban cocinando los militares. El marinero René Francis Merino Monroy, su ministro de Defensa, tomó la palabra en la reunión llamada ‘América contra los Cárteles’ para decir, textualmente, esta frase: “Nos alegra que estén reinstaurando la doctrina Monroe.” Llama la atención que Ulloa y Merino Monroy usaron, palabra por palabra, la misma frase. A ambos los mandaron con el mismo papelito. Trump los humilla y ellos aplauden.

Parece un chiste, pero es un asunto serio, peligroso y humillante. Un bloque de derechistas con ínfulas autoritarias jugando a aventuras militares.

Y usted, ciudadano Bukele, está feliz de que Trump le haya dado una tribuna internacional. Piensa que ahora es, junto a Trump, el líder de esta nueva alianza militar. Siga soñando...

Una pregunta: ¿Qué hará cuando a Trump  lo saquen de la Casa Blanca, lo más tarde en las elecciones de 2028? ¿Jugar a geopolítica con Javier Milei, Antonio Kast y otros trogloditas?

Saludos,

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