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May 27, 2026

Carta a los corruptos: Trans-apariencia o transa-parencia

El gobierno salvadoreño ha habilitado una página que supuestamente transparenta los patrimonios de los funcionarios públicos. Resulta que es fake.

Carta a los corruptos: Trans-apariencia o transa-parencia

De Paolo Luers / 27 de mayo 2026 / sitio Paolo en paoluluers.com

En el reino de las Nuevas Ideas todo lo que ustedes tocan tiene tufo a fake. Hasta la transparencia, por más absurdo que parece.

Obligado a restablecer algo que por lo menos aparezca como transparencia por el Fondo Monetario Internacional, que todavía tiene el dedo gordo sobre unos mil millones de dólares no desembolsados, el gobierno decidió habilitar una página WEB, en la cual cualquiera puede consultar el patrimonio de los funcionarios públicos, incluyendo al jefe de Estado, sus ministros, sus magistrados y los diputados. ¡Ahora hay transparencia!, trompetean al mundo.

Pero transparencia no pueden permitir ustedes, mucho menos sobre sus patrimonios. Demasiado se han enriquecido. Demasiados cadáveres tienen en el sótano. Es por esto que aquel que se llama presidente de la República no ha presentado las obligadas declaraciones patrimoniales a la Corte Suprema para los años 2019, 2020, 2021, 2022, 2023 ni 2024. Y así muchos de sus lugartenientes o consiglieri. Y para que esto no sea visible, se declaró reservada toda la información recabada por Probidad y Hacienda sobre sus patrimonios. Oscuridad total.

Y por la misma razón -miedo que se desnuden sus patrimonios mal habidos- lanzan ahora una página transparencia fake. Veamos.

La Prensa Gráfica ya publicó el cuadro con la información patrimonial disponible en la famosa página de todos los diputados (menos 4, sobre los cuales no sale información). Pero resulta que los números no dicen nada. No permiten ver quién se ha enriquecido ni mucho menos cómo, con qué clase de negocios, y por cuánto. Lo único que es accesible es el monto neto del patrimonio que cada uno declaró para el año 2025. No se sabe quiénes presentaron y quiénes no presentaron las declaraciones en los 6 años anteriores. Lo único que podemos ver es el resultado de una operación de suma y resta simple: todos los activos (cuentas bancarias, propiedades) – pasivos (deudas) = patrimonio. Pero no hay ninguna pista para saber de dónde provienen los activos. Pueden ser herencias, patrimonios familiares, ahorros, resultados de especulación en la bolsa, salarios, premios de lotería - o pueden ser resultados de negocios y actividades oscuros.

Tampoco no hay ninguna pista para evaluar si los montos declarados son correctos, si hubo o no reclamos por parte de Probidad. Nada. Ni siquiera sabemos si la sección Probidad, creada para investigar el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos, sigue ejerciendo su función de escrutinio. Nos dan puros y desnudos números sin contexto. O sea, otra vez nos dan casaca...

Así se explica que los medios de propaganda del gobierno pueden publicar en X que el presidente de la Asamblea, Ernesto Castro, solo tiene un patrimonio de $232 mil, pero la diputada opositora Claudia Ortiz de $538 mil. Y pueden decir: "Entonces, ¿quién es el corrupto?" Nos tratan de tontos.

Las hipotecas que han conseguido muchos de ustedes no se reflejan en este sitio de transparencia fake. Las ganancias que el diputado Christian Guevara ha tenido con negocios oscuros durante la pandemia, no se reflejan. Ni las del ministro Alabi...

También publican –"¡Vean qué transparentes somos!"- que el patrimonio neto de Nayib Bukele es de $4.5 millones. Algo pinche para el jefe del clan Bukele, que ha adquirido numerosas propiedades desde que tienen a uno de ellos sentado en Casa Presidencial, entre fincas de café, otros terrenos rurales y urbanos. Claro, aquí no salen ni los testaferros ni los miembros de la familia Bukele. Mandan en el país, pero no son funcionarios. No tienen que declarar nada.

¿A quién quieren engañar con estos números escuetos?

Transparencia sigue siendo un sueño inalcanzable en un país, cuyas autoridades esconden todo detrás de candados y muros de "información reservada". En un país, que ha eliminado o neutralizado los mecanismos de control previstos en la Constitución: Corte de Suprema independiente, Corte de Cuentas independiente, Instituto de Acceso a la Información Pública independiente, sección Probidad profesional e independiente, Fiscalía profesional y autónoma. Ninguna de estas instituciones funciona como manda la Constitución. Mientras es así, hablar de transparencia es mentira. Fake. Engaño. Encubrimiento. Burla. Tal vez lo podemos llamar Trans-apariencia. O transa-parencia...

Pero tengan por seguro, les llevamos las cuentas. Algún día tendrán que rendir cuentas.

Nos vemos entonces,  

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