Volver a Columnas

Elecciones en la sombra de Putin. De Paolo Luers

No solo en El Salvador los opositores de una dictadura se encuentran ante la disyuntiva de participar o no en elecciones, que de antemano no son libres. También en Rusia.

Elecciones en la sombra de Putin

Nicolaj Rybakow en la sede del partido "Jabloko" en Moscú

Columna Transversal de Paolo Luers / 9 de agosto 2026 / SitioPaolo

En El Salvador hay un extenso, aunque confuso y en partes dogmático, debate sobre la participación de la oposición en una situación donde una dictadura controla todo el proceso electoral en un país sin vigencia del Estado de Derecho, con persecución de la disidencia y con presos políticos.

Yo he sentado posición en este debate en mi "Carta a los opositores: Olvídense de la elección presidencial. Por ahora" y en una nota posterior llamada "Un llamado a la cordura". Me opongo a la postura dogmática que dice que participar en la elección presidencial legitimaría el carácter inconstitucional de una votación organizada por un dictador que busca su reelección, prohibida por la Carta Magna. Al mismo tiempo señalé que solo tiene sentido participar si existe una oposición unida y un proyecto político alternativo concertado. Ahora, cuando dos partidos presentaron candidatos presidenciales, hay que relajarse y dejar que trabajen por captar por lo menos una parte de los sectores insatisfechos con la dictadura. Al final cada voto por un opositor es un voto contra el dictador – y ojalá, sumado con los votos anulados en protesta, salga un porcentaje considerable de votos contra la dictadura.

Para enriquecer esta discusión, tal vez hay que ver cómo actúan movimientos opositores en circunstancias comparables, por ejemplo en Rusia, país que vive bajo una dictadura mucho más dura y comentada que la de Bukele en El Salvador. Publicamos en este sitio la versión recortada y traducida al español de una extensa entrevista que la revista Spiegel hizo al dirigente del único partido opositor a Putin y su invasión militar en Ucrania.

Para el 20 de septiembre de 2026, los rusos están convocados a elegir la nueva Duma, el parlamento de la Federación Rusa. Para esta elección se inscribió, a pesar de todos los obstáculos y persecuciones, un partido opositor que abiertamente expresa su oposición contra la guerra en Ucrania. El partido se llama "Jabloko" y es dirigido por Nikolaj Rybakow, de 47 años. Se declara liberal y su eslogan es: "Por la paz y la libertad." Solo invocar la paz en Rusia es considerado traición a la patria.

La entrevista

La corresponsal del Spiegel, Christina Hebel, confronta a Rybakow con la sospecha de que su partido Jabloko, al participar en una elección controlada por la dictadura, sirve como una útil "hoja de parra" para el Kremlin, que simula elecciones que desde hace muchos años ya no son libres.

Rybakow contesta: "No, no lo somos. Nuestras posiciones no han cambiado, de ninguna manera. Y en el Kremlin lo saben. A pesar de que estamos bajo presión de las autoridades, a pesar de que miembros nuestros han sido encarcelados, nuestra posición sigue siendo la misma: Queremos que Putin termine esta guerra. Y si las elecciones son manipuladas, nosotros lo vamos a documentar y denunciar."

Cuando le preguntan sobre sus expectativas, Rybakow explica que las encuestas realizadas por institutos oficialistas "nos dan unos 5%, pero nuestro potencial se estima que supera los 15%." Y sigue diciendo: "Estamos experimentando una ola de alegría, un sentimiento de un nuevo comienzo. Muchos simpatizantes nos dicen que Jabloko les está devolviendo la confianza de que se puede cambiar algo en este país y que, por esto, han decidido quedarse en Rusia y no exiliarse. Las reacciones eran tan desbordantes que tuvimos que recordar a la gente que todavía puede pasar que el régimen intervenga y nos excluya de las elecciones. Y que habrá provocaciones y persecuciones."

Las persecuciones

La reportera le menciona que estas persecuciones ya están dándose y que dos de sus lugartenientes están encarcelados y fueron declarados "agentes extranjeros".

Rybakow contesta: "Ya son tres, mi vice en la dirección del partido, Anna Tscheperpanow, fue detenida por el delito de 'exhibir símbolos extremistas' prohibidos." Se trató de una foto de Alexéi Navalny, el líder opositor que en 2024 fue asesinado en un campamento de prisioneros políticos. Por el mismo delito, Nikolaj Rybakow fue condenado a pagar una multa e inhibido a participar como candidato en elecciones.

Rybakow comenta: "Esto demuestra que nuestra posición es correcta. Si no, todas estas persecuciones no estarían pasando. Conocemos los riesgos que corremos, porque sabemos qué amargados y agresivos son los dirigentes en el Kremlin. Y la mayoría de la gente vota por Jabloko, no vota por nosotros como personas, sino principalmente porque exigimos el fin de la guerra."

«En Rusia solo podemos expresar nuestra opinión en las elecciones»

Ahora viene la pregunta inevitable de la periodista: "¿Por qué quiere Jabloko participar en esta votación? En un sistema autoritario como el ruso, en el que las elecciones se organizan según los intereses del Kremlin, ya está claro de todos modos cómo van a terminar."

La respuesta de Rybakow: "Para nosotros, las elecciones son la única posibilidad de decirle a Putin: «Estamos en contra de lo que está pasando ahora mismo. Queremos la paz». En Rusia ya solo podemos expresar legalmente nuestra opinión en las elecciones. Son el único momento de protesta legal y a nivel nacional. Solo nos quedan los colegios electorales: no podemos salir a la calle a manifestarnos, ya no podemos escribir libremente en las redes sociales lo que pensamos, no podemos expresarnos en los medios como quisiéramos. Solo en tiempos electorales podemos hablar."

La periodista le recuerda los riesgos para su libertad. Rybakow contestó: "Sí, advertimos a todos los candidatos antes de su postulación. Cada uno tiene que sopesarlo por sí mismo: ¿quiere hablar con su familia, colegas y amigos? ¿Quiere repartir volantes en la calle, colgar carteles? A cada uno le digo con sinceridad que no sé qué va a pasar. Mucha gente me escribe; uno, por ejemplo, preguntó: '¿No me van a dar una paliza si hago campaña electoral para Jabloko?'. Le respondí: 'Sí, eso podría pasar, pero si usted no hace nada, pronto le arrancarán la cabeza a usted y a todos nosotros. Así que decida usted'."

Marcar una cruz y expresar así su rechazo no es difícil

La última pregunta de la entrevista: "¿Logran ustedes llegar con sus mensajes? La mayoría de los rusos y rusas se comportan de manera pasiva, también porque tienen miedo..."

La respuesta: "Estoy firmemente convencido de que la participación electoral, que la última vez fue de apenas un 50 por ciento, esta vez será mayor. ¿Cuántas personas han tenido ya que morir en los últimos años? Marcar una cruz y expresar así su rechazo no es difícil."

Esta es la postura de un hombre y un partido pequeño frente a la disyuntiva de participar o no en las elecciones. Han decidido competir, aunque todo el mundo sabe que no son libres y la dictadura va a ganar. Tal vez lo que dice este dirigente opositor ruso abona a la discusión en El Salvador. A pesar de todas las diferencias entre Rusia y El Salvador y entre Putin y Bukele, dictadura es dictadura y las discusiones de los opositores, en el fondo, son las mismas.

(Las citas son de la entrevista de Christina Hebel a Nikolaj Rybakow, realizada en Moscú y publicada el 7 de agosto de 2026 en la revista alemana DER SPIEGEL.)

Este es contenido exclusivo para suscriptores de PAOLO. Accedé gratis si sos estudiante o estás desempleado/a. Tu lectura también es resistencia contra la censura.

Este contenido es para suscriptores

¿Sos estudiante o estás desempleado/a? Accedé gratis. Tu lectura también es resistencia.

Únite a la resistencia
Columnas anterioresGuardar en favoritos
z